Abusos de jefe custodios Chiconautla detonó motín; Estaba anunciado

El motín de esta mañana en el penal de Chiconautla responde a la inconformidad de la población de sentenciados con los malos tratos recibidos desde agosto pasado al arribo del nuevo jefe de custodios, Jesús Antonio Ramírez, consideró el activista José Humbertus Pérez Espinoza, recluido en esa cárcel desde el pasado 04 de noviembre, acusado en tres carpetas distintas de robo con violencia que no se ha podido comprobar.

El considerado preso de conciencia, indicó que si bien la autoridad estatal arguye como detonante la intención de atacar a Luis “N”, alias “El Tatos”, trasladado de Neza-Bordo el pasado 20 de octubre, ese sólo pudo ser el pretexto, pues el motín ya se venían preparando y anunciando desde hace alrededor de un mes.

Los internos, refirió, se encuentran molestos con el arribo del comandante Jesús Antonio Ramírez como jefe de custodios, pues desde entonces se han denunciado casos de tortura, golpes, cacheos y humillaciones en contra de la población, además de malos tratos a sus familiares.

El pasado viernes, recordó, el comandante realizó una revisión violenta en el Módulo Femenil; durante el operativo, a las internas les fueron hurtadas pertenencias -artículos de limpieza y aseo personal, uniformes y sartenetas-, lo que desató la irritación de sus esposos –quienes también son parte de la población-.

Desde septiembre pasado, que coincide con la llegada del nuevo comandante, indicó, también se incrementó el consumo del alcohol en el penal, en colusión con un custodio al que conocen como “El Texcoco”.

Los sentenciados, dijo, además están molestos por las muertes de internos a los que no se ha atendido de tuberculosis –alrededor de 20 reclusos la padecen, y unos 8 han muerto por falta de atención-. En los últimos dos años esta enfermedad contagiosa se incrementó porque la población no tiene una alimentación nutritiva.

Tampoco se atienden los casos de cáncer, ascariasis o de la infección conocida como hongo de agua, pues a pesar de que los familiares adquieren los medicamentos, el personal médico se los roba y no los aplica.

El además fundador de la asociación Presunción de Inocencia, expuso que si bien no justifica la vía violenta, todo motín tiene una explicación y revela inconformidad.

La población penitenciaria de Chiconautla rebasa los 4 mil 500 internos. El hacinamiento es tal que tan sólo en el módulo 1 hay 13 celdas y en cada una pernoctan en promedio 75 internos.

Pérez Espinoza advirtió que este supuesto es inconcebible bajo el esquema del nuevo sistema de justicia acusatorio, adversarial y oral, además de violentar la Ley de Vigilancia de Medidas Cautelares promovida en 2015 por el ex gobernador Eruviel Ávila con el objetivo de acabar con el autogobierno, las fugas y los motines.

De forma paralela, recordó, debió sustituirse la prisión preventiva oficiosa con medidas alternas para delitos no graves; de aplicar, Chiconautla se despresurizaría en 60 por ciento, pues a la fecha 20 por ciento de su población detenida cuando operaba el sistema penal inquisitorio no ha sido sentenciada desde hace diez años, 20 por ciento más alcanza beneficios porque ya compurgó las 3/5´s partes de la sentencia, hizo trabajo y tiene buen comportamiento; y otro 20 por ciento más es acusado de robo por montos insignificantes.

Humbertus recordó que de 2011 a 2017 (en la gestión de Ávila Villegas) se aprobaron 986 millones 715 mil pesos para crear el fideicomiso público C3, a través de la partida 203H0, con el que debieron construirse más centros preventivos de readaptación social y modernizarse los que ya se tienen, lo que nunca ocurrió y cuyo destino se desconoce.

Veneranda Mendoza Herrera

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