Despiden a Steph y Pina; Gobierno aún no da respuestas

“Que luzca para ellas la luz perpetua” dice el padre de la parroquia de San Carlos Borromeo al dar por concluida la misa en recuerdo de Josefina Chávez y Stephanie Cossart asesinadas en condiciones desconocidas (hasta la fecha) luego de permanecer más de 15 días desaparecidas.

El clima de la tarde noche del lunes, traduce de forma perfecta el ánimo de más de un centenar de asistentes, una iglesia que pese al lujo de sus avenidas se tiñe de luto y congoja.

La foto de madre e hija abrazadas y sonriendo enmarca un pequeño altar de flores que ha sido colocado al pie de una gran cruz, buscan con este pequeño homenaje que quienes las conocieron en vida, lleven ese recuerdo de ellas. Madre e hija unidad hasta la eternidad.

Las lecturas son solo una anécdota para que el evangelio verse sobre la responsabilidad que tienen los padres de familia, de acercar a sus hijos al bien y alejarlos, con esa enseñanza, de aquellos que se dedican a hacer el mal dañando a la sociedad.

“Dios es sinónimo de bien y de paz” dice el sacerdote mientras un silencio embarga la parroquia, solo se escucha el repicar de la lluvia que se mezcla con las lágrimas y consternación de la familia, que dice adiós a sus amadas Steph y Piña pidiendo por el descanso de sus almas.

El recuerdo de ambas queda impregnado en los rostros de los amigos y familiares.

Stephany, entusiasta, emprendedora y deportista. Pina, amorosa madre dedicada a íntegramente a su familia.

La bendición se contradice cuando la enuncia el padre, esta noche “no pueden ir en paz”.

El dolor acompaña a Hubert y Sebastien, la otra cara de esta familia mutilada, quienes reciben a las puertas de la parroquia los abrazos de los suyos para levantarles la mirada, sabiendo que lo peor está por venir ahora: el reclamo de justicia y castigo a los culpables.

Y es que entre los murmullos de los asistentes, se levanta el eco de “no más impunidad”, no más una justicia inoperante, no más una justicia estéril.

Josefina Chávez y Stephanie Cossart, madre e hija, fueron vistas por última vez el pasado, 31 de mayo en el municipio de Metepec. El 12 de junio pasado sus cuerpos sin vida fueron encontrados en un camino a Playa Boquita de Miramar, en el estado de Colima.

Hasta el momento según versiones extraoficiales salieron de su casa hacia un viaje de sanación, presuntamente, con un grupo de santeros, sin que hasta el momento se sepa la verdad sobre la tragedia que las acompañó.

Hoy cuando está por cumplirse un mes de que fueron vistas con vida por ultima vez, las autoridades de justicia no han dado respuesta guardando un ominoso silencio.

Eleazar Barajas 

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