Las redes sociales y la inseguridad electoral

Lo ocurrido a inicio de año con la psicosis provocada a través de las redes sociales debido a las manifestaciones y saqueos que trajeron los aumentos a los precios de las gasolinas y los insumos, ha sido una muestra perfecta de una herramienta que podría servir sin error para desestabilizar el proceso electoral de junio próximo.

Este fin de semana a menor escala se comenzaron a distribuir mensajes sobre balaceras y amenazas a la sociedad en distintos puntos de la entidad, aunque sin el ímpetu utilizado a principio de año, los mensajes causaron un impacto inmediato entre los usuarios de estas redes.

Esta situación podría ir en aumento en las próximas semanas, lo que aunado al verdadero estado delictivo que se registra en la entidad, podría convertirse en uno de los mejores métodos disuasivos para evitar que las personas salgan a ejercer su derecho al voto el próximo cuatro de junio, cuando se definirá el destino del Estado de México durante los próximos seis años pero más aún cuando se tendrá el mejor termómetro rumbo a la elección de 2018.

En este tipo de estrategias perdemos todos, ciudadanía, actores y partidos políticos, las instituciones y el mismo estado, sin embargo puede ser una herramienta útil e infalible para que el electorado no ejerza sus derechos por medio del miedo y la anulación de las libertades ante la amenaza de fuerza.

El objetivo es claro, las mantas en Acolman y Chimalhuacán delimitan perfectamente cuál es el objetivo de estos ataques, que lamentablemente se irán presentando cada vez de forma más sistemática y frecuente con forme se acerque la fecha de los comicios y la desesperación sea más presente en los actores estelares de esta puesta en escena mexiquense.

Por lo pronto esperaremos a ver la escalada de violencia, real o virtual, que se presentará en las siguientes semanas.

Última voluntad

Directores y jefes de áreas de diferentes dependencias mexiquenses se han quejado ante los tratos que están recibiendo de las huestes de campaña del partido oficial, son citados sin teléfonos, cinturones, dispositivos electrónicos, ni cualquier instrumento que pueda ser un riesgo para el candidato.

“Nos tratan peor que ladrones”, fue la expresión de uno de los directores convocados a las reuniones regionales, pues más parece que buscan alejar aún más la imagen del candidato frente a la estructura que encabeza.
Francisco Paredes

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