Los animales también se refugian del volcán activo en Bali

Personas y animales se refugian en Bali de la inminente erupción del volcán Agung. BBC

Algunas de las más de 96.000 personas evacuadas en Indonesia llevan consigo a sus mascotas.

“Amo a estas aves. Por eso las traje conmigo”, reconoce Wayan Gatiade, uno de los más de 96.000 refugiados por la inminente erupción del volcán Agung, en Bali, Indonesia. Como él, otras personas han llevado consigo a sus mascotas y en algunos de los 337 centros de evacuación habilitados se ven pájaros, perros, gallinas y otros animales. Las autoridades activaron el viernes la alerta máxima y, según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres indonesia, el volcán está “en una fase crítica”, aunque “no hay garantías de que entre en erupción”.
It isn’t just people who are fleeing a possible Bali #volcano eruption.
 
Their animals are coming with them too. #MountAgungpic.twitter.com/7PiHKHC05y
— BBC Asia (@BBCNewsAsia) 27 de septiembre de 2017
Gatiade silba a las aves que revolotean dentro de una jaula que sostiene en sus manos. “Hubiese sido demasiado triste dejarlos. Los crío desde que son pequeños”, confiesa el hombre en un vídeo publicado por la BBC. Getiade no ha podido trasladar a todas sus mascotas. Solo lleva ocho aves y ha tenido que dejar a las más grandes.
Mientras la actividad del volcán aumenta —el puesto de observación del monte Agung registró este lunes 547 terremotos superficiales—, Mangku Sekardadi se sienta junto a su familia en una de las colchonetas de un refugio. Junto a ellos, en una canasta de madera, está su gallina, “la más grande”. “Las más pequeñas probablemente no hubieran sobrevivido, de todos modos”, admite Sekardadi y se lamenta porque una vaca y un cerdo quedaron en su casa.
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Para Kadek Artha, sus perros son su “familia” y sus “fieles amigos”. Por eso, comparten consigo un lugar en uno de los centros de evacuación. Allí, las personas que se resguardan a su alrededor juegan con los animales. Artha ha tenido que abandonar a otros tres canes. “Ojalá hubiera más amantes de los perros que ayudaran a evacuar más animales de pueblos como el mío”, piensa el joven. Él ahora no puede regresar a por ellos. Las autoridades han dispuesto un perímetro de seguridad de 12 kilómetros a la redonda del volcán hasta que la amenaza haya pasado y sea seguro, para personas y animales, volver.
Fuente: elpais.com

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